“Mi modelo educativo”
Segunda parte de la actividad 8
“Cada individuo tiene una combinación única de inteligencia, y el reconocerlo es el desafío educativo fundamental. Podemos ignorar estas diferencias y suponer que nuestras mentes son iguales, o podemos tomar las diferencias entre ellas”. Gardner, H.……. Tal expresión me hace asimilar la idea que hoy la diversidad cognitiva es un hecho y solo aceptando la inteligencia como uno de tantos potenciales humanos es que lograremos marcar un nuevo rumbo en la educación.....
En mi modelo educativo el reto es aplicar una enseñanza orientada a las necesidades particulares de cada alumno haciendo énfasis en su “diversidad”, y lograr el fortalecimiento de su propia identidad y personalidad, para que llegue a ser una “individuo” libre y autónomo, pero capaz de reconocer en el otro una individualidad semejante, de tal forma que solvente la demanda actual de nuestra sociedad que exige hombres y mujeres con pensamiento creativo, divergente y reflexivo…. en definitiva como profesores debemos estar promoviendo en el aula “el pensar en voz alta”, “el hacer públicos los razonamientos”, “el justificar y argumentar decisiones”, “el presentar analogías”…..
…….es decir, debemos actuar como un mediador y un motivador del conocimiento, porque un docente sin creatividad imposibilita a sus alumnos el “poder hacer” e interrumpe el camino hacia el propio estilo de aprendizaje, hacia su propio ritmo, hacia sus capacidades…. es necesario que llevemos al aula actividades que involucren el debate, el reflexionar, el inferir, el explicar, el postular y el argumentar, hallando las habilidades de pensamiento, el desarrollo cognoscitivo y el aprendizaje como los engranajes de un mismo motor. Partiendo de esta deliberación resulta fundamental que nosotros como profesores nos manifestemos como modelo, que explicite y comparta diálogos, que motiven actitudes, valores, conceptos y procedimientos; lo que sin lugar a duda nos convierte en un educador humanista; y a mi modo de ver, la forma de situarnos frente a un proceso reflexivo que propicie el desarrollo profesional es el de lanzarse a la tarea de reconstruir nuestro conocimiento profesional….¿Cómo?, pues, entre otras cosas, entendiendo que si la práctica de enseñar en mi centro educativo es un continuo, antes que planificar hay que evaluar el qué, cuándo y cómo enseñar, y adecuarlo a las necesidades actuales…..Asimismo antes que debatir colectivamente lo que supone la reforma con respecto a la metodología en el aula, quizá sería más interesante, yo creo que necesario, investigar cuál es la metodología dominante en nuestros salones de clases, y discernir su valor educativo. Haciéndose una obligación el tomar tiempo para recapacitar sobre lo que hacemos y pensamos…. pero no es suficiente el debate basado en la opinión personal, ni siquiera en el sentido común, es necesario indagar, recoger información, sistematizarla, y leer y escribir documentos, discutir sobre ellos y concluir en decisiones y acciones informadas, y no aquellas cimentadas en utopías y falsas expectativas.
Por todo lo anterior es inminente que ha llegado el momento de organizar ese trabajo colectivo, de diseñar y desarrollar proyectos educativos que den una respuesta efectiva a las necesidades de las “personas” que están en nuestros salones de clases, en las universidades, en los hospitales, en las construcciones, en las empresas, en pocas palabras, en nuestros hogares!.
Segunda parte de la actividad 8
“Cada individuo tiene una combinación única de inteligencia, y el reconocerlo es el desafío educativo fundamental. Podemos ignorar estas diferencias y suponer que nuestras mentes son iguales, o podemos tomar las diferencias entre ellas”. Gardner, H.……. Tal expresión me hace asimilar la idea que hoy la diversidad cognitiva es un hecho y solo aceptando la inteligencia como uno de tantos potenciales humanos es que lograremos marcar un nuevo rumbo en la educación.....
En mi modelo educativo el reto es aplicar una enseñanza orientada a las necesidades particulares de cada alumno haciendo énfasis en su “diversidad”, y lograr el fortalecimiento de su propia identidad y personalidad, para que llegue a ser una “individuo” libre y autónomo, pero capaz de reconocer en el otro una individualidad semejante, de tal forma que solvente la demanda actual de nuestra sociedad que exige hombres y mujeres con pensamiento creativo, divergente y reflexivo…. en definitiva como profesores debemos estar promoviendo en el aula “el pensar en voz alta”, “el hacer públicos los razonamientos”, “el justificar y argumentar decisiones”, “el presentar analogías”…..
…….es decir, debemos actuar como un mediador y un motivador del conocimiento, porque un docente sin creatividad imposibilita a sus alumnos el “poder hacer” e interrumpe el camino hacia el propio estilo de aprendizaje, hacia su propio ritmo, hacia sus capacidades…. es necesario que llevemos al aula actividades que involucren el debate, el reflexionar, el inferir, el explicar, el postular y el argumentar, hallando las habilidades de pensamiento, el desarrollo cognoscitivo y el aprendizaje como los engranajes de un mismo motor. Partiendo de esta deliberación resulta fundamental que nosotros como profesores nos manifestemos como modelo, que explicite y comparta diálogos, que motiven actitudes, valores, conceptos y procedimientos; lo que sin lugar a duda nos convierte en un educador humanista; y a mi modo de ver, la forma de situarnos frente a un proceso reflexivo que propicie el desarrollo profesional es el de lanzarse a la tarea de reconstruir nuestro conocimiento profesional….¿Cómo?, pues, entre otras cosas, entendiendo que si la práctica de enseñar en mi centro educativo es un continuo, antes que planificar hay que evaluar el qué, cuándo y cómo enseñar, y adecuarlo a las necesidades actuales…..Asimismo antes que debatir colectivamente lo que supone la reforma con respecto a la metodología en el aula, quizá sería más interesante, yo creo que necesario, investigar cuál es la metodología dominante en nuestros salones de clases, y discernir su valor educativo. Haciéndose una obligación el tomar tiempo para recapacitar sobre lo que hacemos y pensamos…. pero no es suficiente el debate basado en la opinión personal, ni siquiera en el sentido común, es necesario indagar, recoger información, sistematizarla, y leer y escribir documentos, discutir sobre ellos y concluir en decisiones y acciones informadas, y no aquellas cimentadas en utopías y falsas expectativas.
Por todo lo anterior es inminente que ha llegado el momento de organizar ese trabajo colectivo, de diseñar y desarrollar proyectos educativos que den una respuesta efectiva a las necesidades de las “personas” que están en nuestros salones de clases, en las universidades, en los hospitales, en las construcciones, en las empresas, en pocas palabras, en nuestros hogares!.


Considero que nuestra mayor dificultad estriba en no decidirnos a soltar el enlace que, si bien es cierto no nos deja avanzar, nos da seguridad. Nuestro miedo a la libertad nos limita en nuestras posibilidades de realización porque es más cómodo dejar en otros la responsabilidad de nuestro propio destino. Si nos comprometemos con nuestra labor es imperativo que iniciemos una ruptura con paradigmas fatalistas y deterministas. Un día escuché a un maestro decirle a sus alumnos: "piensa lo que quieras, pero piensa". ¿Y nosotros? No perdamos la ilusión, no dejemos de soñar, nosotros tenemos el poder de cambiar el mundo, de transformar el universo (al menos el propio, ¿no?).
ResponderEliminarNuestra labor como docentes ciertamente implica mucha responsabilidad, ya que no es solo la transmisión de conocimientos sino el cómo ayudar a que nuestros muchachos lleguen a ese conocimiento a ese saber y luego con libertad y razonadamente aplicarlo a su vida cotidiana, enseñarlos a ser capaces de resolver los problemas que se les presenten.
ResponderEliminar